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Cómo doblar con amigos por internet

Una persona necesita un clip. El resto solo necesita una pestaña del navegador y un micrófono. Ese es todo el montaje.

Una persona abre una sala y lee en voz alta un código de seis caracteres. Los demás escriben ese código en un navegador, en el aparato que ya tengan en la mano, y ya están dentro. Nadie instala nada, nadie se crea una cuenta y nadie tiene que estar en el mismo país: todo el mundo dobla el mismo clip a la vez y luego ve cada versión en grupo.

Esa es la respuesta corta, y casi todo lo que viene después son los detalles que la gente pregunta luego: cuántos conviene ser, qué pasa cuando nadie ha traído un vídeo y cómo llevarlo junto a una llamada de voz sin que las tomas de unos se cuelen en las de otros.

Qué necesita cada persona

  • Un navegador. Cualquiera moderno, en un portátil o en el móvil. No hay nada que descargar y no hay ninguna tienda de aplicaciones de por medio.
  • Un micrófono. El del portátil o el de los auriculares vale: esto va de atreverse, no de calidad de sonido, y nada aquí se puntúa según lo caro que sea tu equipo.
  • El código. Seis caracteres, leídos en voz alta o pegados en el chat en el que ya estéis.
  • Los invitados no necesitan cuenta ninguna. Escribes un nombre al llegar y esa es toda tu identidad durante la noche. Solo quien crea la sala necesita haber iniciado sesión, porque una sala tiene que pertenecer a alguien.

Los auriculares son la única pieza de equipo que cambia de verdad el resultado. Sin ellos el clip sale por tus altavoces y entra en tu propio micrófono, así que tu toma llega con un fantasma del original por debajo.

Cuánta gente pide

Dos es un juego de verdad y no un premio de consolación: los dos dobláis la misma escena sin oíros, luego veis las dos versiones, y la distancia entre dos ideas del mismo personaje es el chiste entero. Además es el único tamaño con el que cabe en diez minutos justos.

De cuatro a ocho es donde una sala deja de ser un juego y empieza a ser un evento. Hay versiones suficientes para que la reproducción sea su propio momento, y gente suficiente para que alguien haga siempre algo que nadie esperaba. Diez es el techo.

El plan gratuito aguanta dos jugadores en una sala; para diez hace falta que quien la crea sea mecenas. A los demás de la sala no les afecta en ningún caso: el tamaño es una propiedad del anfitrión, no de quien entra.

Cómo transcurre una ronda de verdad

  1. El anfitrión elige un clip y a cada uno le toca un personaje de dentro.
  2. Todos graban sus líneas a la vez, a solas, sin oír ninguna de las otras tomas.
  3. Cada versión se reproduce para toda la sala por turnos, y nadie ha oído todavía ninguna.
  4. Votáis, por cualquiera menos por vosotros mismos.

Grabar a ciegas es la parte que hace que funcione y la parte que más tienta saltarse. Si oyes la sala mientras actúas, empiezas a actuar para la sala: te contienes, esperas la risa y acabas haciendo una versión más pequeña de la voz que habrías hecho a solas. Nadie se contiene dentro de una caja insonorizada.

Cuando nadie tiene un clip

Este es el modo de fallo de todo juego de trae-tu-propio-vídeo y merece la pena preverlo: seis personas en una llamada, todas de acuerdo en que quieren jugar, y veinte minutos sin que nadie encuentre nada. La biblioteca pública existe justo para ese momento. Está llena de escenas que otros jugadores ya han dejado preparadas —las líneas medidas, los personajes repartidos—, así que abrir una arranca la ronda al instante sin nada que preparar.

Si alguien sí tiene un clip, de treinta a noventa segundos con dos o tres personajes hablando es la forma que mejor funciona. Mucho más corto y la ronda acaba antes de empezar; mucho más largo y la reproducción se hace eterna en cuanto hay cinco versiones.

Jugar con Discord o una llamada de voz abierta

La mayoría de los grupos ya tienen una llamada abierta, y el juego no la sustituye: quiere que habléis entre rondas, que es donde está media noche. Hay dos momentos en los que la llamada tiene que apartarse.

  • Mientras grabas, silénciate en la llamada. No porque nadie fuera a oír tu toma —no la oirían—, sino porque tu micrófono está en uso para la grabación, y una llamada que siga transmitiendo mete tu toma por su propio supresor de ruido de paso.
  • Durante la reproducción, silencia a todos menos a la sala. Seis personas reaccionando en directo encima de un doblaje tiene una gracia enorme en persona y es inescuchable a través de una llamada, donde cada uno oye a cada uno con un retardo distinto.
  • Entre rondas, quitad todos los silencios. Discutir sobre quién debería haber ganado es justo de lo que se trata.

Una sala que comparte pantalla en lugar de que entren todos es el único montaje que no funciona. La mitad del chiste es que nadie ha oído las otras tomas, y una pantalla compartida significa que todos ven grabar al anfitrión.

Si tu toma vuelve tarde

La primera vez suele volver tarde. Todo navegador añade un pequeño retardo entre lo que oyes y lo que captura, y uno constante es fácil de corregir en cuanto sabes que está ahí, en vez de dar por hecho que has actuado mal.

Todo el montaje es una persona leyendo seis caracteres en voz alta. Si ya estás en una llamada con la gente con la que quieres jugar, estás a unos noventa segundos de la primera ronda.

Abre una sala

Gratis, en el navegador, y los demás se unen con un código de seis caracteres: sin cuenta y sin instalar nada. Tú pones el clip; nunca pasa por nuestros servidores.

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